Para mí estudiar y formarme en Fisioterapia fue abrir una puerta para el compartir desde lo que soy y una gran oportunidad para aprender de las personas y de la vida. Esto lo he ido descubriendo tras los años de camino viviendo este trabajo.
Fui aprendiendo herramientas para comprender el cuerpo humano y maravillarme de nuestras capacidades y de nuestra sensibilidad.
A día de hoy aúno las técnicas que conectan más con mi manera de ser y percibir porque he constatado que desde este punto de partida puedo comprender más y ayudar mejor.
Para mí fue una revolución en la manera de trabajar el poder, desde los test de kinesiología , preguntar al cuerpo del cliente:
«¿Qué es lo que necesita?»
«¿Qué necesita su cuerpo para una mejor adaptación a sus vivencias?»
Como dice José Luis Godoy en su libro: “Kinesiologia. Tu cuerpo responde”
De este modo las herramientas que conozco para los tratamientos de fisioterapia (masaje,acupuntura, osteopatía, reeducación postural…) se adaptan mejor a la necesidad del cliente ese día y en ese momento.
En la entrevista inicial antes de comenzar a tocar el cuerpo se hace un repaso a la historia personal que ha marcado a esa persona. Saber cuáles son las molestias actuales y definirlas con un diagnóstico es tan importante como comprender, desde un enfoque global, qué vivencias corporales y circunstancias de vida ha tenido. En muchas ocasiones me dicen que no comprenden el por qué de sus síntomas. Es verdad que hay muchos tipos de lesiones y patologías; y también muchas maneras de vivirlas.
Es importante ver si vivimos con estrés la vida porque ya numerosos estudios confirman que nos puede afectar provocando desórdenes osteomusculares. Y hay otros aspectos como la alimentación ,la actividad física y movimientos diarios o el descanso que determinan nuestro estado físico.
El sistema músculo esquelético que tratamos los fisioterapeutas forma parte de un maravilloso conjunto de aparatos y tejidos que funcionan conjuntamente para la salud y el bienestar.